sábado, 1 de enero de 2011

PROYECTO COMENSALES I

CENA I- Recuerdo que nos reimos mucho.

Luis nos preparó unos tragos con menta. Carlos cocinó pizzas. Luis y Carlos viven juntos. Por supuesto que también hubo postre.

Estuvimos todo el tiempo sentados alrededor de una mesa redonda, salvo cuando Carlos y Sandro salieron para la galería del teatro a cerrarla. Carlos trabaja en esa galería.
En ausencia de ambos, todos nos movimos de lugar. Gladys y yo nos pusimos a tocar el piano. Carlos se dirigió a la cocina y Andrea observó diversos objetos del departamento.
Cuando los ausentes regresaron volvimos a sentarnos en los mismos lugares.

Fotos como de estudio de cada comensal con anotaciones sobre la vestimenta o rasgos. Ej. Collares de Gladys, ojos de Andrea, pelo de Sandro…
Se explica además, si se conocían previamente los comensales.

Fotos de algunos objetos del departamento.

Gladys relató que de niña nunca tuvo un lugar en su hogar. Recuerda el rincón debajo de la mesa donde jugaba. Su madre le contaba que la tuvo porque cuando fue a ver a la comadrona para abortar, ésta le dijo que ya era muy tarde, que se iría a dormir. La mamá de Gladys la trataba de Ud.
Los padres de Gladys fallecieron. Ella sigue viviendo en la casa familiar. Ahora manda voltear paredes para sentirse más a gusto.

Andrea nos dijo que le gusta mucho su casa. Ella vive con Roberto, su novio. Roberto quiere comprar un sofá para ver televisión. Andrea piensa que sería mejor gastar esa plata en un viaje. Al sillón ya se le ha destinado un espacio en la casa: el espacio que ocuparía si lo compraran. No nos dijo de qué color sería el sillón. Me gustaría fotografiar el no-sillón de Andrea y de Roberto.

Cerca de Sandro, en la mesa, cayó una arañita de jardín, diminuta y un poco verde. Sandro se puso mal. Yo me empecé a reir.
Sandro sufre de aracnofobia.

Casi al irnos, Carlos nos mostró una camisa que estrenaría al día siguiente. Luis dijo que a él no se la había mostrado, seguramente por temor a un reto.
Carlos adora la ropa. Antes era un comprador compulsivo, ahora que vive en pareja, se controla. Solamente se compra una camisa y un pantalón por mes. Lo dijo con un poco de tristeza y de desesperación. Nos fue mostrando todas sus camisas y pantalones, sacándolos del ropero. En la cama quedó una montaña de ropa.
Nos fuimos.

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